LEYENDA: VINLANDIA, LA AMÉRICA VIKINGA
Casi 500 años antes de Colón, los nórdicos cruzaron el Atlántico y pisaron América. Lo cuentan dos sagas islandesas, la saga de Erik el Rojo y la saga de los Groenlandeses, y lo confirma la arqueología: en L'Anse aux Meadows, en Terranova, existen los restos del único asentamiento vikingo del continente americano.
Erik el Rojo, desterrado de Islandia, colonizó Groenlandia hacia el año 985. Su hijo Leif Eriksson, guiado por los relatos del mercader Bjarni Herjolfsson (que había avistado tierras al oeste sin desembarcar), navegó al oeste alrededor del año 1000: tocó Helluland (tierra de piedras, probablemente Baffin), Markland (tierra de bosques, probablemente Labrador) y finalmente Vinland (tierra del vino o de las praderas), donde pasó el invierno.
Los viajes continuaron con Thorfinn Karlsefni, que intentó una colonización con familias y ganado, pero los choques con los nativos (los skraelingjar de las sagas) y la lejanía de Groenlandia hicieron la empresa insostenible. El asentamiento se abandonó en pocos años, olvidado por Europa durante siglos hasta que el explorador Helge Ingstad lo redescubrió en 1960. Hoy es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.